Rosso, Jose Desiderio (1898-1958)

Roustan, Delgado Carlos (1884-1968)
27 February, 1996
Ronchetti, Armando (1901-1989)
22 March, 1996

Rosso, Jose Desiderio (1898-1958)

CONVENTILLOS

CALLE DE LA BOCA

COSTANERA, 1956

Nacido en Buenos Aires el 13 de setiembre de 1898 y fallecido en la misma ciudad el 15 de abril de 1958. Autodidacta en pintura, figuró entre los fundadores de la Sociedad de Arte Impulso. Realizó exhibiciones individuales en la Intendencia de Buenos Aires en 1952, Agrupación Impulso en 1941 y Galería Müller en 1953, entre otras. Realizó envíos de sus obras al Salón Nacional en los años 1937, 1938, 1941 y de 1944 a1953; al Salón de La Plata de 1937 a 1952; al Salón de Arte de Buenos Aires de 1941 a 1952; al Salón de Otoño de Rosario en 1938 y 1939; al Salón de Rosario en 1946, 1951; al Salón Anual de Artes Plásticas de Rosario en 1952, 1954, 1955 y 1957; al Salón de Santa Fe de 1937 a 1953; al Salón de Tandil de 1939 a 1952; al Salón de Mar del Plata de 1944 a 1951; al Salón de Rojas en 1941; al Salón de San Rafael Mendoza en 1937; al Salón de Córdoba en 1938 y 1940; al Salón de Pergamino de 1938 a 1947; al Salón de Lomas de Zamora en 1941; al Salón de Quilmes en 1942 y 1943; al Salón de Avellaneda en 1940 y 1953; al Salón Municipal de Otoño de Buenos Aires en 1949; al Salón de Bahía Blanca de 1946 a 1951; al Salón de La Rioja en 1946; al Salón Municipal de Buenos Aires en 1938 y 1949; al Salón de San Fernando en 1947 y a muestras de conjunto. Obtuvo, entre otros Primer Premio en el Salón del Ateneo Popular de la Boca en 1937. Primer Premio en el Tercer Salón Municipal de Quilmes en 1942. Premio Servicio de Obras Públicas de Buenos Aires en el Salón Nacional de 1947. Mención Honorífica en el Salón Nacional en 1951. Tercer Premio en el Salón de Tandil en 1952. Premio Adquisición en el Salón Nacional de 1956. Botes aislados, veleros en lejanía, muelles sobrecogedoramente silenciosos, canoas, calesitas, calles desiertas, la Costanera, la Boca, la Vuelta de Rocha, las costas de Quilmes, el Riachuelo, manso en la quietud de repetidos atardeceres, y ese lúgubre puente de hierro negro al fondo que todos conocemos como una postal antigua, es lo que Rosso nos ofrece en poético testimonio. La nostalgia que circula por algún recodo de la Isla Maciel y se pierde en los callejones del suburbio. También, la melancolía de las tardes, la devoción por lo cotidiano y lo corriente, por los tipos y los temas austeros y por las costumbres populares, los cafés, el mercado, los oficios modestos, la pesca, la carrera de sortijas, plasma con un criterio verista y despojado. Vivió siempre en La Boca. Pintó directamente al natural, al aire libre, mediante una técnica espontánea, llena de frescura, de gracia y, con suma frecuencia, de refinamiento. Lo que vemos son instantes detenidos de su paso atento, la imagen como testigo. Hay en Rosso una pureza, una sinceridad que se manifiesta con esa difícil sencillez que solo alcanzan los que tienen jerarquía y vocación, Diario El Pueblo, 18 de noviembre de 1954. Sabe bien Rosso la grandeza que encierran las pequeñas cosas, las cosas humildes, y llegar a su verdadera aristocracia de espíritu, llegar a la emoción profunda a través de la vibración de una gota de agua zaherida por un pequeño rayo de luz, Marcos Tiglio. Diccionario de Artistas Plásticos de Argentina de Adrián Merlino.

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